Oficinas DC

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Refuncionalización de un edificio preexistente en 2 edificios de oficinas independientes.

PROYECTO Y DIRECCIÓN
NETO Arquitectura
Marcela Martin
Juan de Souza

SUPERFICIE
450,00 m2

UBICACIÓN
Ciudad de Córdoba

AÑO
2014

EDICIÓN DE MEMORIA
Guillermina Abeledo

FOTOS
Gonzalo Viramonte

PESO NETO
A partir de un edificio existente, y mediante un minucioso trabajo sobre las desdibujadas bondades del lote, en este proyecto se logran dos bloques de oficinas independientes en un mismo terreno. Un estudio detallado del espacio y sus potenciales posibilidades permitieron aumentar la funcionalidad, aprovechar al máximo las oportunidades del código y explorar instancias compositivas que permitieran preservar la intimidad y reforzar una espacialidad contemporánea.

La tarea implicó, como punto de partida, una importante etapa de demolición que despejara el corazón del solar. Esto permitiría deshacerse de ampliaciones previas poco criteriosas, conquistando distancias mayores entre los bloques, ganando en asoleamiento, visuales y espacios verdes. Un centro sobreedificado se convirtió así en pulmón y protagonista del conjunto.

En torno a él, cuál piezas de un tetris, se organizaron los edificios sobre frente y contrafrente. Equilibrada convivencia, el juego de encastres entre los volúmenes permite minimizar la proyección de sombras, quebrar las visuales directas y, sobre todo, hacer lugar al patio-jardín, que, vegetación y aterrazamiento mediantes, se ocupa de cargar de un carácter distendido al área de frontera.

El lenguaje, mínimo e introvertido, se vale de acciones puntuales para alcanzar la costura entre lo existente y lo nuevo. Material – Inmaterial: sobre esa polarización se definen aberturas y pasos. Llenos y vacíos, los nítidos planos oscuros de las carpinterías se recortan en volúmenes de rústica neutralidad. En el patio, un muro de color será apenas acento para el verde y rítmico paisaje planificado. El volumen de la escalera metálica, es la única licencia escultórica, sutil guiño de corte industrial que impregna el espíritu del conjunto.

En el interior, la simplicidad del los tonos neutros se suma a la estética de la repetición que unifica criterios y potencia el protagonismo de un espacio claro. Hacia el exterior, la intervención sobre la fachada domestica la hermeticidad existente. Sobria, organiza; medida, revela la sensata síntesis que conduce toda la propuesta.